¿Y donde quedó la felicidad?
¿Saben? Creo que todos, en alguna ocasión nos hemos hecho esta pregunta, ¿Dónde está la felicidad? Quizás no entendemos bien el por qué de las cosas, o no nos gusta la realidad. Y seguimos tras la misma pregunta ¿dónde está?
Bueno, personalmente, creo que existen un montón de obstáculos o espejismos que no nos permiten encontrar la verdadera felicidad, esta no está en un bonito vestido, un auto nuevo, una gran casa… no.
¿Cosas materiales? Siempre van a estar ahí, quizás te dan un rato de satisfacción y finalmente terminas en donde mismo. La felicidad, ¿no está en una sonrisa? ¿un abrazo? ¿un detalle? Quiero decir… las cosas realmente importantes, son aquellas intangibles, como el amor.
Les tengo una bella historia que encontré por ahí:
En cierta ocasión se reunieron todos los dioses y decidieron crear al hombre y la mujer; planearon hacerlos a su imagen y semejanza, entonces uno de ellos dijo:
“Esperen, si los vamos a hacer a nuestra imagen y semejanza, van a tener un cuerpo igual al nuestro, fuerza e inteligencia igual a la nuestra, debemos pensar en algo que los diferencie de nosotros, de no ser así, estaremos creando nuevos dioses. Debemos quitarles algo, ¿pero que les quitamos?”
Después de mucho pensar uno de ellos dijo: “Ya sé, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser donde esconderla para que no la encuentren jamás”.
Propuso el primero “Vamos a esconderla en la cima del monte mas alto del mundo”. A lo que inmediatamente repuso otro: “No, recuerda que les dimos fuerza; alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está”.
Luego propuso otro: “Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar”. Y otro contestó: “No, recuerda que les dimos inteligencia; alguna vez alguien va construir una esquina por la que pueda entrar y bajar y entonces la encontrara”.
Uno más dijo: “Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra”. Y le dijeron: “No, recuerda que les dimos inteligencia, y un día alguien va construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y la va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad y serán iguales a nosotros”.
El ultimo de ellos, era un dios que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás dioses, analizó en silencio cada una de ellas y entonces rompió el silencio y dijo:
“Creo saber a donde ponerla para que realmente nunca la encuentren”. Todos voltearon asombrados y preguntaron al unísono: “¿Dónde?”. “La esconderemos dentro de ellos mismos. Estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán”. Todos estuvieron de acuerdo.
Desde entonces ha sido así: El hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.
Bello ¿no? Entonces no perdamos mas tiempo, saquemos el mejor provecho de la vida, después de todo, ¿quién nos asegura que el día de mañana estaremos aquí para disfrutarla?
La felicidad no está ni en el pasado, ni en el futuro
La felicidad es HOY :)
noviembre 03, 2009
¿Y dónde quedó la felicidad?
De la pluma de X Miranda en 11/03/2009 4 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
octubre 26, 2009
Clavos en la cerca
Hola a todos! Supongo que ya era mucho sin publicar aquí, pero los exámenes me tenían hasta el tope. Y ¿Saben? Cuando escribo aquí, me gusta tomarme el tiempo para ordenar lo que escribiré. La historia que hoy les comparto, me la envió mi madre hará uno o dos años, tuvo un gran impacto en mi y se quedo indeleblemente grabada en mí. Había una vez un niño que siempre estaba de mal genio. Su padre le dió una bolsa de clavos y le dijo que cada vez que se enojase, tenía que clavar un clavo en la parte de atrás de la cerca de su casa. El primer día clavó 37 clavos en la cerca. En las próximas semanas, según aprendía a controlar su mal genio, diariamente clavaba menos clavos. Entonces descubrió que era más fácil controlar su mal genio que clavar los clavos en la cerca. Finalmente llegó el día en que el niño no se había enojado por nada. Se lo dijo a su padre, el cual le sugirió que ahora por cada día que no se enojase, sacara un clavo de la cerca. El tiempo pasó y llegó el día en que le pudo decir a su padre que había sacado todos los clavos. El padre tomó a su hijo de la mano, lo llevó hacia la cerca y le dijo : "Hijo, haz hecho muy bien, pero mira los huecos que han quedado en la cerca. La cerca nunca será igual. Cuando uno dice cosas con ira dejan cicatrices como éstas. Puedes clavarle un cuchillo a un hombre y sacárselo; no importa cuantas veces le pidas perdón, la herida permanece. Una herida verbal es tan mala como una física. Los amigos son joyas preciosas, nos hacen sonreir y nos animan al éxito. Nos escuchan, comparten palabras de halago y siempre nos abren el corazón." ¿Lindo verdad? Y mas que nada, sabio. Muchas veces, dominados por la ira decimos cosas sin sentido, impulsados por la cólera somos capaces de herir a aquellos a quiene amamos. En el momento no dimensionamos el daño que causamos a nuestras víctimas. Y podemos pedir perdon una y mil veces, y aún cuando seamos perdonados, queda esa "huellita", una cicatriz, de esas que ni siquiera el tiempo pueden sanar. Y si no lo crees así, piensa ¿Acaso no recuerdas a aquellos quienes te han herido? Por eso, trato de cuando me enojo, "controlarme" y no es fácil, porque me gusta tener la última palabra, pero pienso ¿De verdad quieres decir eso? si la respuesta es no, mejor me abstengo. Me evito tener que pedir disculpas en un futuro y dañar a alguien que realmente quiero, solo porque en ese instante discutimos. Sin embargo, siempre viene a mi mente, ¿Cuántos clavos no he clavado y desclavado a lo largo de mi vida? Nunca es demasiado tarde para arrepentirse... por eso, hoy a todos les digo
De la pluma de X Miranda en 10/26/2009 4 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
Etiquetas: reflexion
octubre 12, 2009
¡Que nadie opaque tu luz!
Amanecí el dia de hoy con esta historia en la cabeza, mi madre me la envió hace algunos meses y me gustaría compartirla con ustedes:
"Cuenta una leyenda -de esas que en las noches de invierno, junto al hogar, calientan el espíritu- que, una vez, una serpiente empezó a perseguir
a una luciérnaga. Ésta huía rápido, atemorizada ante la feroz depredadora, mientras que la serpiente, tenaz, no desistía.
- ¿Puedo hacerte tres preguntas?

La serpiente, impertérrita, contestó:
- No acostumbro a charlar con mis presas pero, como te voy a devorar igual, puedes preguntar, si quieres
Sabiendo que, probablemente, aquello no fuera suficiente para salvarla del funesto destino que se adivinaba pero, en un último intento, la luciérnaga formuló la primera pregunta:
- ¿Pertenezco yo a tu cadena alimenticia?
Su interlocutora, altiva, la miró de soslayo, con desprecio:
- No, no perteneces a ella.
Había que seguir intentándolo y, así, la segunda pregunta fue también propuesta:
El ofidio contestó dejando entreveer, en el tono de la respue
sta, una cierta sorpresa:
- No, no... ciertamente
En el último intento, la luciérnaga lanzó una ligera súplica:
- Entonces, ¿por qué quieres acabar conmigo?
Y el aspid, siseando con su lengua bífida, sentenció:
- ¡¡¡Porque no soporto verte brillar...!!! "
¿Y saben algo? Siempre va a haber gente así, que no soporta “vernos brillar”, ver que hacemos las cosas bien, o que simplemente le cuesta aceptar que alguien es mejor que ellos. Aún sin haberles causado daño alguno, se sienten atacados y su instinto es atacarnos también.
Sin embargo, no por eso debemos cambiar nuestra naturaleza, no debemos sentirnos intimidados ni nada por el estilo, ¡no dejemos que nadie opaque nuestra luz! después de todo, cada persona es un mundo, y cada quien brilla a su manera. ¡No envidiemos a otras personas, cuando podemos aprender tanto de ellas!
Leí en algún lugar que apagar la luz de otra persona no encenderá la tuya, así como criticar a otras personas no te hace perfecto (a). Me puse a reflexionar y en lugar de intentar opacar a otras personas ¿Por qué no podemos brillar todos juntos?

De la pluma de X Miranda en 10/12/2009 16 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
Etiquetas: fabula, luciernaga, reflexion, serpiente
julio 28, 2009
Recuerdos
De la pluma de X Miranda en 7/28/2009 5 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
Etiquetas: Ely Cervantes, poemas, recuerdos, reflexion
julio 22, 2009
Para entender el valor del tiempo.
El dia dehoy, leyendo me tope con unas lineas que quisiera compartirles.
Para entender el valor de diez años, pregúntale a una pareja recién divorciada.
Para entender el valor de cuatro años, pregúntale a un recién graduado.
Para entender el valor de un año, pregúntale a un estudiante que repitió curso.
Para entender el valor de nueve meses, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz un neonato.
Para entender el valor de un mes, pregúntale a una madre que acaba de dar a luz un bebé prematuro.
Para entender el valor de una semana, pregúntale a un editor de un periódico semanal.

Para entender el valor de un minuto, pregúntale a alguien que ha perdido el tren, el autobus o un avión.
Para entender el valor de un segundo, pregúntale a alguien que haya sobrevivido un accidente.
De la pluma de X Miranda en 7/22/2009 23 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
Etiquetas: El valor del tiempo, entender, reflexion
julio 20, 2009
¿No amas tú el olor de la lluvia?

la tierra escuchaba. ¿Por qué no salir y disfrutar la lluvia? Dejar que las gotas corran libremente por tu rostro… esa sensación de libertad es increíble. Además, resulta mágica la tranquilidad que brinda, como si hubieras estado esperando ese dia para pensar… reflexionar… ¡que importa! Tener unos minutos para ti, no hay mas ruido, solo sonido.Lluvia
Cuando era niña
hallaba en tu cancion un cuento,
y ya en mi adolescencia
me diste un madrigal.
Ahora lluvia
tengo tanta tristeza adentro,
que no me dices nada
solo te oigo golpear.
De la pluma de X Miranda en 7/20/2009 6 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
junio 24, 2009
Un escritor nunca olvida...
“Un escritor nunca olvida la primera vez que acepta unas monedas o un elogio a cambio de una historia. Nunca olvida la primera vez que siente el dulce veneno de la vanidad en la sangre y cree que, si consigue que nadie descubra su falta de talento, el sueño de la literatura será capaz de poner techo sobre su cabeza, un plato caliente al final del día y lo que más anhela, su nombre impreso en un miserable pedazo de papel que seguramente vivirá más que él. Un escritor está condenado a recordar ese momento, porque para entonces ya está perdido y su alma tiene precio.”
Me puse a reflexionar un poco… mi sueño: ser una gran escritora, que las historias que escribo lleguen a miles de personas, ¡que sientan este fuego que siento al escribir! Pero… a cambio de… ¿vender mi alma? No parece un trato justo.
Y divagando un poco mas, caí en la cuenta de que son muchos los escritores que terminan poniendo un valor monetario a su pasión, que quizás, lo que comenzó como un sueño, es ahora lo que le da de comer, entonces llega un punto en el que las historias que escriben son solo historias “comerciales” escritas solo por “escribir”, en la lucha por vender un libro que, sin importar la trama, la gente compre y le alimente unos días mas.
Fue entonces cuando decidí que yo no pondría un precio a mi alma. Cada historia, no solo mia, sino de cada uno de los que escribimos, posee una pequeña parte de nosotros, noches y noches de esfuerzo, de agotamiento, de imaginación, de algo tan puramente nuestro, que no es justo vender a cambio de fama o lo que sea que nos tiente a dejar nuestro objetivo.
¿Verdad que no vale la pena?
Un beso
De la pluma de X Miranda en 6/24/2009 13 comentarios... y tú, ¿Que opinas?
Etiquetas: carlos ruiz zafon, escritor, reflexion






